Transgénicos Vs. Orgánicos

Escrito por en 2012/09/16 en El Bollo - Deja tu comentario

En los últimos años hemos visto cómo el tema entre los alimentos orgánicos y transgénicos han tomado revuelo en todo el mundo. Muchas personas están en contra de los transgénicos y otras personas lo ven como un beneficio. Pero, ¿realmente conocemos los beneficios y los perjuicios de ambas partes? 

 

 

ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

Los alimentos transgénicos son aquellos que han sido producidos a partir de un organismo modificado de forma genética.

La implementación de transgénicos en los alimentos se empieza a dar por consecuencia a una alta demanda de alimentos para una población con un nivel de crecimiento acelerado creando cosechas resistentes a las pestes poniendo bacterias, antibióticos y pesticidas dentro de la cosecha misma.

Estas semillas desarrollan propiedades insecticidas y resistencias a muchas adversidades naturales, obteniendo un aumento de la producción en los cultivos con un menor uso de insecticidas.

Las plantaciones desarrollan mayor resistencia a condiciones de climas agresivos y el producto contiene mayores valores nutricionales.

Aparte, los alimentos transgénicos pueden ser producidos todo el año. El científico Clive James, en una disertación en la Universidad de Los Andes, explicó que para 2050 la población mundial bordeará los 9 billones de personas, y frente a este escenario hay que multiplicar la alimentación disponible en el mundo a través de la biotecnología. Según sus datos, el uso de estas técnicas se realiza a nivel mundial en la principal fuente de alimentación: los granos. Específicamente en la producción de soya, algodón, canola y maíz. ‘El uso de biotecnología en la agricultura de países en desarrollo ha aumentado en un 40% en los últimos 10 años’, enfatizó.

Pero no todo es positivo. De acuerdo con la organización internacional Greenpeace, ‘el cultivo de transgénicos supone el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, contaminación genética, contaminación del suelo, pérdida de biodiversidad, desarrollo de resistencias en insectos y ‘malas hierbas’, riesgos sanitarios y efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre el conjunto de los seres vivos son irreversibles e imprevisibles’.

Otras críticas que se dan a este tipo de producción es que muchos la estamos consumiendo sin siquiera saberlo. De acuerdo con la página web Suite 101, dedicada al medio ambiente, ‘en la UE las leyes exigen el etiquetado de ‘modificado genéticamente’ a todos aquellos alimentos en los que los transgénicos estén presentes en una concentración mayor al 0,9%’.

En Estados Unidos, esta legislación no ha podido concretarse, y una infinidad de productos son elaborados con materia prima transgénica. Además, existen otras aristas. Una persona, sin saberlo, puede estar consumiendo por ejemplo un filete de ternera que ha sido alimentada con transgénicos pero que no está obligado a llevar etiqueta por ello.

Científicos establecen que los efectos de la manipulación genética puede darse a largo plazo y no se ha dado el tiempo suficiente para estudiar sus posibles efectos.

Por último, está la forma de comercialización de estas semillas. Tres empresas, a nivel internacional manejan casi el 90% de su producción, dejando el problema de la alimentación mundial en manos de pocos.

ALIMENTOS ORGÁNICOS

Los alimentos orgánicos son aquellos que en su proceso de crecimiento no tuvieron la intervención de pesticidas, herbicidas, fertilizantes ni tierra alterada. Resultan libres de aditivos o sustancias sintéticas.

Al no utilizarse químicos ni sustancias sintéticas en su producción son más beneficiosos para la salud de quien los consuma. Los alimentos orgánicos se producen bajo su tiempo de crecimiento natural, lo cual ayuda a sintetizar azúcares y nutrientes del suelo, son 100% naturales y promueven el consumo de productos frescos.

A demás, sirven de sostén a comunidades que se dedican a su cultivo y protege los suelos de cultivo, o sea, vela por la ecología y la biodiversidad. De acuerdo con la FAO, ‘Establece un equilibrio ecológico para proteger la fertilidad del suelo o evitar problemas de plagas. La agricultura orgánica asume un planteamiento activo en vez de afrontar los problemas conforme se presenten’.

Entre los puntos flacos de los cultivos orgánicos está el hecho de que son débiles y frágiles frente a las condiciones ambientales actuales, al no contar co el respaldo de plaguicidas. Se requiere de más tiempo y dedicación para lograr su producción, por lo que sus costos resultan más altos. Su consumo se limita a un grupo selecto de población que los puede pagar y su producción se limita a estaciones del año. Su tiempo de vida es corto.

Actualmente, Panamá se encuentra en el proceso de aprobación para la introducción de la semilla de maíz transgénica para así aumentar su productividad a lo largo de todo el país.

En otros países, muchas variedades de frutas y verduras se han visto beneficiadas gracias a la modificación genética, como por ejemplo: el café al cual gracias a los transgénicos ahora cuenta con un mayor aroma y niveles más bajos de cafeína o la papa, que ahora disfruta de una mayor resistencia a virus y enfermedades.

Por otra parte, lo orgánico también está teniendo un despegue. Pequeños agricultores dedican la producción de sus parcelas a restaurantes y hoteles, mientras que en poblaciones rurales se apoya la gastronomía sostenible, os ea, el consumo de los cultivos propios del área.

No sostenemos que la implementación de ingeniería genética en los alimentos sea algo positivo ni tampoco opinamos que sea algo negativo, queda de parte suya opinar y sacar sus conclusiones.

Sergio Landero @ La Estrella de Panamá

 

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Acerca del Autor

Chef. Amante del cerdo. Panameño.

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